miércoles, 29 de abril de 2015
Para entender la historia de la guerra civil y del anarquismo en España, hay un hecho que llevó a los anarquistas a una practicas muy radicales. El pistolerismo fue una práctica que tuvo lugar en España bajo la monarquía de Alfonso XIII, particularmente entre 1917 y 1923, utilizada principalmente por empresarios, que consistía en contratar pistoleros y otros «matones» para matar a destacados sindicalistas y trabajadores, para así frenar sus reivindicaciones. Los trabajadores respondían a su vez con la formación y contratación de hombres armados. En total se estima que esta práctica supuso la muerte de unos 200 obreros y de 20 hombres armados contratados por empresarios.
Manifestación contra la carestía de la vida, 1916. Origen: CNT

El pistolerismo tiene su origen en las crecientes zonas industriales de Barcelona, que a principios del siglo XX vio un rápido crecimiento del sindicato anarquista Confederación Nacional del Trabajo (CNT) y sus actividades. El poder de la CNT en los centros de trabajo fue en aumento, lo que dio lugar a numerosos conflictos laborales por las reivincaciones de mejoras laborales por parte de los obreros. Un suceso destacable de este periodo fue el éxito de la CNT en la huelga de La Canadiense (1919), que consiguió que España se convirtiera en el primer país en promulgar la jornada de ocho horas, entre otros.

Ante estas circunstancias y el creciente clima de crispación y violencia, los empresarios respondieron imponiendo cierres patronales y despidiendo a numerosos trabajadores por sus actividades, condenándolos al hambre y la pobreza. La Federación Patronal también creó los llamados sindicatos "libres" o amarillos, dirigidos por ellos con el fin de intentar dividir al movimiento obrero. Por último, los empresarios recurrieron al pistolerismo para matar a destacados dirigentes sindicales (denominado terrorismo blanco), a lo que los anarquistas respondieron con atentados contra empresarios, políticos, miembros del clero y fuerzas del orden (denominado terrorismo anarco-sindicalista o acción directa).

Los empresarios y sus pistoleros contaron con el apoyo del gobierno, que protegió el terorrismo empresarial mientras perseguía a los anarquistas, por ejemplo con la promulgación de la célebre "Ley de Fugas", que autorizaba a la policía a disparar a los reos que huyeran de prisión —aunque muchas de estas huidas eran simuladas por las propias fuerzas del orden. 
Muerte de Salvador Seguí en el periódico "La Correspondencia de España" - 12 Marzo 1923 - diario universal de noticias

Como consecuencia de esto fueron asesinados destacados cenetistas como Pau Sabater, Evelio Boal o Salvador Seguí. Por su parte los anarquistas mataron a personalidades como Manuel Bravo Portillo, Francisco Maestre o Eduardo Dato.
1923 - La Opinión - diario independiente de la mañana Año I Número 59 - 1923 Septiembre 11

En este clima, se publica en los periódicos una noticia irónica, la muerte de Buenaventura Durruti. Anarquista de la CNT, que muere en 1936. Irónica, por el hecho de que la muerte de Buenaventura Durruti sigue siendo controvertida.
1923 - La Opinión  diario independiente de la mañana Año I Número 59 - 1923 Septiembre 11

En el periódico "La Opinión", el 11 de septiembre de 1923, se publicaba la noticia de la muerte de Buenaventura Durruti. La noticia era desmentida ese mismo día por otros periódicos.

La web "www.durrutisangreanarkista.blogspot.com", ha recopilado algunos de los recortes de prensa donde hablaban de Buenaventura Durruti y otros que encontré yo. Este material me permite poder contar sus inicios de una forma visual.

Buenaventura Durruti :

De pie y en el centro, Durruti con 19 años, cuando trabajaba en el taller de Antonio Mije, en la capital leonesa.

A los catorce años abandona los estudios y se hace mecánico bajo la tutela de Melchor Martínez, un socialista que tenía en León cierta fama de revolucionario. Durante dos años, Melchor Martínez le enseña todo lo que sabe sobre mecánica y socialismo; cuando no tiene más que aprender, Durruti se traslada al taller de Antonio Mijé y se especializa en el montaje de lavadoras mecánicas para lavar los minerales extraídos de las minas.

En 1912, siendo mecánico, se afilia por influencia de su padre y de Melchor Martínez a la Unión de Metalúrgicos, asociación adscrita a la Unión General de Trabajadores, pero pronto deja de sentirse atraído por lo que considera un socialismo moderado. Después de abandonar el trabajo de mecánico, Durruti trabaja como montador de lavaderos de carbón, en la localidad de Matallana; durante la instalación de uno de los lavaderos se envuelve en una rencilla con los obreros, quienes buscaban la destitución de uno de los ingenieros de aquella empresa. El ingeniero es despedido y Durruti, al regresar a León, se percata de que la Guardia Civil lo vigila.

Participó en la huelga general revolucionaria de 1917 como militante de la UGT, de la que sería expulsado por defender posiciones revolucionarias. Se trasladó en 1920 a Barcelona, donde se afilió a la CNT.
La Correspondencia de España  diario universal de noticias Año LXXVI Número 23702 - 1923 septiembre 11
En 1922 formó junto con Joan García Oliver, Francisco Ascaso y Ricardo Sanz el grupo «Los Solidarios», con el que perpetró un atraco al Banco de España de Gijón en 1923.
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Se le imputó también el asesinato del cardenal Juan Soldevila y Romero, de Zaragoza. Tuvo que huir a Argentina y luego a Chile, donde, junto a compañeros anarquistas, llevan a cabo el primer asalto bancario en la historia de ese país. El atraco es parte de una campaña para juntar recursos a fin de liberar a compañeros que se encontraban en algunas cárceles de España. Continuó luego su paso por otros países latinoamericanos y europeos. En Francia es encarcelado junto a Francisco Ascaso y Gregorio Jover por su participación en las actividades revolucionarias en España, por lo cual comienza una gran campaña internacional a favor de su amnistía que concluye con la liberación de los 3 presos anarquistas.
En el libro "Durruti, en la revolución Española" de Abel Paz, podemos leer varios pasajes como este, donde se cuenta como el dinero que Durruti robaba en sus atracos con el grupo de los "Solidarios", era en algunos casos utilizado para obras sociales :

En abril de 1925 se produjo un asalto a las oficinas de una fábrica de hilados y tejidos llamada “La Carolina”. A partir de aquel momento, los testimonios que consultamos coinciden en afirmar una entrega de dinero para el sostenimiento de la publicación de la CGT y para la instalación de una Escuela Racionalista, del tipo de las que creó Francisco Ferrer y Guardia en España en 1901.

“Unas semanas pasaron sin dar fe de vida. Insospechadamente, aparecen con un automovil “Buick” algo viejo y elegantemente vestidos. Durruti pregunto; “¿Ha salido el periodico?”. Al contestarle que si, quiso leer los números publicados.

“¿Siguen aun las dificultades económicas?” “!Como quieres que no sigan!” La
respuesta de Durruti fue hacer entrega de una fuerte cantidad de dinero. En esto,
noto Durruti que se le miraba con recelo; para desvanecer las dudas que flotaban
entre los compañeros mexicanos, mostró una carta de Sebastián Faure que llevaba en el bolsillo, acusándole recibo de una fuerte cantidad destinada a la biblioteca social”

Y otro testigo escribe sobre la misma época; “Una sorpresa —así empezaba los renglones del compañero C. V., al explicamos la vida azarosa de Durruti—, invitóme a almorzar, no sin pedirme que vistiera mi mejor traje, porque ibamos a uno de los principales restaurantes porteños. Rehusé aceptar la invitación, teniendo, no un escrúpulo, pero si una aversión a todo aquello que contrariaba mi vida y pensamiento de militante. Insistió, explicándome que era indispensable que le acompañase, que tenia que hablar conmigo; que no podia invitarme a un modesto restaurante, debido a que había llegado a Tampico en plan de hombre acaudalado. Acepté, al fin, intrigado, ¿por que no he de decirlo?, tan to por la curiosidad, como por saborear platillos que no había probado desde hacia largo tiempo. Ya de sobremesa, Durruti me dijo:

“—¿Que os parecería si pudiéramos tener miles y miles de pesos para establecer
un centenar de escuelas como la que ha fundado el Sindicato del Petróleo?

“—Eso es un sueño, Miguel —respondí. (Miguel era el nombre que Durruti
utilizó en México.)

—Pues no será un sueño; quizá yo pueda entregar a vuestra Confederación
cien mil pesos.

“Durruti sentía un verdadero cariño por los niños, por eso ofrecía su vida
sacando dinero de los bancos para fomentar la cultura.

“Despidiéndonos, díjome:

“—Vamos, chico. Sé que sois hombres, que sois capaces de todo por vuestras ideas. Mirad, “Los Errantes” somos aquellos que trabajamos en silencio, que exponemos nuestras vidas con tal de servir a las ideas que profesamos. Vosotros sois de otra manera; peleáis contra el Estado en la legalidad; nosotros lo combatimos o lo desafiamos en la ilegalidad”

Dos días mas tarde Durruti entrega una suma considerable a esa Comisión Pro-Escuela, diciéndoles: “Esos pesos los tomé de la burguesía... No era lógico pensar que me los diera por simple demanda”. Al día siguiente, los rotativos de la capital mexicana señalaban con títulos a ocho columnas la noticia del atraco a la fabrica de “La Carolina”. Daban, en números exactos, la cantidad sustraída.
Esa era, sin un centavo menos, la suma que Buenaventura Durruti había
entregado el día anterior a los amigos de la Escuela Racionalista”
1931 - El Progreso  diario republicano Año XXVII Número 7999 - 1931 septiembre 8 prensa_0237
En 1931 volvió a España, y se integró en el sector faísta (próximo a la FAI) de la CNT —beligerante con la II República— y tomó parte en las insurrecciones de Figols 1932 y 1933. A consecuencia de ellos, fue deportado por el gobierno republicano, como preso preventivo junto a otros anarcosindicalistas a Guinea Ecuatorial y Canarias, en el barco mercante Buenos Aires.
Durante todo el periodo republicano participa activamente en huelgas, mítines y conferencias por todo el territorio nacional, pasando numerosas veces por la cárcel.

La historia de Durruti es más larga, pero aprovecharé esta última parte del artículo para hablar de la dictadura de Primo de Ribera, padre del fundador de la Falange Española.

continuara...

La Dictadura de Primo de Rivera :
Alfonso XIII junto al general Miguel Primo de Rivera después de su nombramiento como Jefe del Gobierno y Presidente del Directorio militar

La dictadura de Primo de Rivera fue el régimen político que hubo en España desde el golpe de Estado del capitán general de Cataluña, Miguel Primo de Rivera, el 13 de septiembre de 1923, hasta la dimisión de éste el 28 de enero de 1930 y su sustitución por la «dictablanda» del general Berenguer. 

El 13 de septiembre de 1923 el capitán general de Cataluña, Miguel Primo de Rivera, se sublevó contra el Gobierno y dio un golpe de Estado. La reunión prevista de las Cortes Generales para fechas inmediatamente posteriores con el objetivo de analizar el problema de Marruecos y el papel del ejército en la contienda pudieron constituir el detonante último de la sublevación. A esta situación se unió la crisis del sistema monárquico en el que los partidos del turno fueron incapaces de afrontar un régimen democrático pleno. El 14 de septiembre, el gobierno legítimo pidió al rey la destitución inmediata de los generales sublevados, y la convocatoria de las Cortes Generales, pero el monarca no apoyó la medida y el gobierno tuvo que dimitir. Poco después Alfonso XIII nombró a Primo de Rivera Presidente del Gobierno. En el Manifiesto de los sublevados se invocó la salvación de España de "los profesionales de la política".
Se creó un Directorio Militar con ocho generales de brigada del Ejército y un contralmirante. Se suspendió la Constitución, se disolvieron los ayuntamientos, se prohibieron los partidos políticos, se crearon los Somatenes como milicias urbanas y se declaró el estado de guerra.

La expresión "dictadura con rey" ha sido acuñada por el historiador Santos Juliá (que también utiliza el término "dictadura militar de real orden"). Obedece al hecho de que la suerte final del golpe militar la decidió el rey Alfonso XIII al no respaldar al gobierno y ceder el poder a Primo de Rivera. Primo de Rivera admiraba a Mussolini, al que consideraba el apóstol de la campaña dirigida contra la corrupción y la anarquía. Según la historiadora Genoveva García Queipo de Llano, "el aumento de las dificultades y la propia consolidación del régimen dictatorial le llevaron a Primo de Rivera a aproximarse algo más al fascismo, pero siempre con indecisión, de manera tímida".

A partir de la aceptación del golpe de Estado de Primo de Rivera, el rey ya no actuó como monarca constitucional, sino como jefe del Estado de una nueva fórmula política de "dictadura con rey", que se iba a difundir más tarde por otras monarquías europeas. 

El 14 de septiembre de 1923 se declaró el estado de guerra, que duraría hasta el 16 de marzo de 1925. El 15 de septiembre se aprobaba el real decreto que establecía un Directorio militar que asumía todas las funciones del poder ejecutivo. Primo de Rivera se convertía en jefe de Gobierno y único ministro. El resto del directorio estaba compuesto por un general de brigada de cada capitanía general, más el marqués de Magaz, Antonio Magaz y Pers (contralmirante), en representación la Armada. Los generales que integraban el Directorio fueron: Adolfo Vallespinosa Vior (I Región Militar), general de Artillería Luis Hermosa y Kith (II Región Militar), Luis Navarro y Alonso de Celada (III Región Militar), Dalmiro Rodríguez Pedré (IV Región Militar), Antonio Mayandía y Gómez (V Región Militar), el general Francisco Gómez-Jordana y Souza (VI Región Militar), Francisco Ruiz del Portal (VII Región Militar) y Mario Muslera y Planes (VIII Región Militar).

Las primeras decisiones del dictador marcaron el rumbo de cómo se iba a gobernar. A la disolución de las Cortes se unió el día 18 de septiembre un decreto que prohibía el uso de otra lengua que no fuera el castellano, ni de símbolos como banderas vascas o catalanas. La Mancomunidad de Cataluña fue intervenida con el nombramiento del conservador Alfons Sala y se disolvieron las Diputaciones Provinciales. Del mismo modo se restringieron las libertades políticas, se anuló el sistema de representación, se suspendieron las garantías constitucionales y se censuraron las publicaciones de la prensa.

El 3 de diciembre de 1925 se restableció el cargo de Presidente del Consejo de Ministros y se estableció lo que se conoce como Directorio civil, con hombres que no provenían del antiguo sistema de partidos, entre los que se encontraban José Calvo Sotelo como ministro de Hacienda, Galo Ponte y Escartín como ministro de Gracia y Justicia y Eduardo Callejo de la Cuesta como ministro de Instrucción Pública, entre otros. No obstante, la Constitución permaneció suspendida.

Dictablanda del general Dámaso Berenguer :

La "dictablanda" de Berenguer fue el último periodo de la Restauración borbónica y del reinado de Alfonso XIII en España. En dicho período hubo dos gobiernos: el gobierno del general Dámaso Berenguer, formado en enero de 1930 para que restableciera la "normalidad constitucional" tras la Dictadura de Primo de Rivera y el que le siguió un año después, el gobierno del almirante Juan Bautista Aznar, que daría paso a la proclamación de la Segunda República Española.
El general Berenguer tuvo muchos problemas para conformar su gobierno porque los partidos dinásticos, el Partido Liberal-Fusionista y el Partido Conservador, después de seis años de Dictadura habían dejado de existir, ya que nunca fueron verdaderos partidos políticos sino redes clientelares cuyo único fin era ocupar el poder cada cierto tiempo, gracias al fraude electoral institucionalizado del sistema caciquil. A título individual la mayoría de los políticos de los partidos del turno se negaron a colaborar por lo que Berenguer sólo pudo contar con el sector más reaccionario del conservadurismo que encabezaba Gabino Bugallal.

La política que llevó adelante el gobierno Berenguer tampoco ayudó a "salvar" a la Monarquía. La lentitud con que se fueron aprobando las medidas liberalizadoras, hizo dudar de que el objetivo del gobierno fuera realmente restablecer la "normalidad constitucional". Por eso en la prensa se comenzó a calificar al nuevo poder como “dictablanda”. Entonces algunos políticos de los partidos dinásticos se definieron como “monárquicos sin rey” (como Ángel Ossorio y Gallardo) y otros se pasaron al campo republicano (Miguel Maura, hijo de Antonio Maura, y Niceto Alcalá Zamora, que fundaron el nuevo partido de la Derecha Liberal Republicana).

Los cambios sociales y de valores que se habían producido en los últimos treinta años no eran nada favorables al restablecimiento del sistema de poder de la Restauración. Esto, unido a la identificación que se produjo entre Dictadura y Monarquía, explica el súbito auge del republicanismo en las ciudades. Así, en ese rápido proceso de politización, las clases populares y las clases medias urbanas llegaron a la conclusión (como la Dictadura acababa de demostrar) que Monarquía era igual a despotismo y democracia era igual a República. En 1930 "la hostilidad frente a la Monarquía se extendió como un huracán imparable por mítines y manifestaciones por todas España"; "la gente comenzó a echarse alegremente a la calle, con cualquier pretexto, a la menor ocasión, para vitorear a la República”. A la causa republicana también se sumaron los intelectuales que formaron la Agrupación al Servicio de la República (encabezada por José Ortega y Gasset, Gregorio Marañón y Ramón Pérez de Ayala). 
Participantes en el Pacto de San Sebastián

 
El día 17 de agosto de 1930 tuvo lugar el llamado Pacto de San Sebastián en la reunión promovida por la Alianza Republicana en la que al parecer (ya que no se levantó acta escrita de la misma) se acordó la estrategia para poner fin a la Monarquía de Alfonso XIII y proclamar la Segunda República Española. A la reunión asistieron según consta en la "Nota oficiosa" hecha pública al día siguiente, por la Alianza Republicana, Alejandro Lerroux, del Partido Republicano Radical, y Manuel Azaña, del Grupo de Acción Republicana; por el Partido Radical-Socialista, Marcelino Domingo, Álvaro de Albornoz y Ángel Galarza; por la Derecha Liberal Republicana, Niceto Alcalá-Zamora y Miguel Maura; por Acción Catalana, Manuel Carrasco Formiguera; por Acción Republicana de Cataluña, Matías Mallol Bosch; por Estat Català, Jaume Aiguader; y por la Federación Republicana Gallega, Santiago Casares Quiroga. A título personal también asistieron Indalecio Prieto, Felipe Sánchez Román, y Eduardo Ortega y Gasset, hermano del filósofo. Gregorio Marañón no pudo asistir, pero envió una "entusiástica carta de adhesión".

En octubre de 1930 se sumaron al Pacto, en Madrid, las dos organizaciones socialistas, el PSOE y la UGT, con el propósito de organizar una huelga general que fuera acompañada de una insurrección militar. Para dirigir la acción se formó un comité revolucionario integrado por Niceto Alcalá-Zamora, Miguel Maura, Alejandro Lerroux, Diego Martínez Barrio, Manuel Azaña, Marcelino Domingo, Álvaro de Albornoz, Santiago Casares Quiroga y Luis Nicolau d'Olwer, por los republicanos, e Indalecio Prieto, Fernando de los Ríos y Francisco Largo Caballero, por los socialistas. La CNT, por su parte, continuaba su proceso de reorganización (aunque al levantarse su prohibición sólo se le dejó reconstituirse a nivel provincial), y de acuerdo con su ideario libertario y "antipolítico" no participó en absoluto en la conjunción republicano-socialista, por lo que continuaría actuando en la práctica como un "partido antisistema” de izquierda revolucionaria.
Primeros momentos de la sublevación en Jaca

Manifiesto de Fermín Galán

El comité revolucionario republicano-socialista, presidido por Alcalá Zamora, que celebraba sus reuniones en el Ateneo de Madrid, preparó la insurrección militar que sería arropada en la calle por una huelga general. Sin embargo, la huelga general no llegó a declararse y el pronunciamiento militar fracasó fundamentalmente porque los capitanes Fermín Galán y Ángel García Hernández sublevaron la guarnición de Jaca el 12 de diciembre, tres días antes de la fecha prevista. Estos hechos se conocen como Sublevación de Jaca y los dos capitanes insurrectos fueron sometidos a un consejo de guerra sumarísimo y fusilados.
Los acusados durante la celebración del juicio
Lugar donde fueron ajusticiados los capitanes Galán y García Hernández
Este hecho movilizó extraordinariamente a la opinión pública en memoria de estos dos "mártires".
Almirante Aznar

El 13 de febrero de 1931 el rey Alfonso XIII puso fin a la "dictablanda" del general Berenguer y nombró nuevo presidente al almirante Juan Bautista Aznar. Aznar formó un gobierno de “concentración monárquica” en el que entraron viejos líderes de los partidos liberal y conservador —el rey sólo aceptó la presencia de los «leales a mi persona»— , como el conde de Romanones, Manuel García Prieto, Gabriel Maura Gamazo, hijo de Antonio Maura, y Gabino Bugallal.

El nuevo gobierno de Aznar propuso un nuevo calendario electoral: se celebrarían primero elecciones municipales el 12 de abril, y después elecciones a Cortes que tendrían «el carácter de Constituyentes», por lo que podrían proceder a la «revisión de las facultades de los Poderes del Estado y la precisa delimitación del área de cada uno» (es decir, reducir las prerrogativas de la Corona) y a «una adecuada solución al problema de Cataluña».

El 20 de marzo, en plena campaña electoral, se celebró el consejo de guerra contra el "comité revolucionario" que había dirigido el movimiento cívico-militar que había fracasado tras la sublevación de Jaca. El juicio se convirtió en una gran manifestación de afirmación republicana y los acusados recuperaron la libertad.
Todo el mundo entendió las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 como un plebiscito sobre la Monarquía, por lo que cuando se supo que las candidaturas republicano-socialistas habían ganado en 41 de las 50 capitales de provincia (era la primera vez en la historia de España que un gobierno era derrotado en unas elecciones, aunque en las zonas rurales habían ganado los monárquicos porque el viejo caciquismo seguía funcionando). El martes 14 de abril se proclamó la República desde los balcones de los ayuntamientos ocupados por los nuevos concejales y el rey Alfonso XIII se vio obligado a abandonar el país. Ese mismo día el comité revolucionario se convirtió en el Primer Gobierno Provisional de la Segunda República Española
Proclamación de la Segunda República.

Hay mucha más información sobre cada uno de los temas tratados. Sería casi imposible tratar todo ello en un solo artículo, pero espero haberos ayudado a comprender un poco mejor la historia de España. Un pueblo que no conoce su historia esta condenado a repetirla. Desde aquí os recomiendo a todos profundizar más en esa asignatura pendiente para algunos, Historia.
Sin más, eso es todo en este artículo. Saludos.

Fuentes : 

http://es.wikipedia.org/wiki/Pistolerismo
http://es.wikipedia.org/wiki/Dictadura_de_Primo_de_Rivera
http://es.wikipedia.org/wiki/Buenaventura_Durruti
http://durrutisangreanarkista.blogspot.com.es/2011/11/cardenal-soldevila.html
http://durrutisangreanarkista.blogspot.com.es/2011/11/gijon-atraco-al-banco-de-espana.html
https://jlgarrot.wordpress.com/2014/01/27/la-sublevacion-de-jaca-y-cuatro-vientos/
http://es.wikipedia.org/wiki/Dictablanda_del_general_D%C3%A1maso_Berenguer
Libro - Durruti en la revolución Española - Abel Paz
http://prensahistorica.mcu.es/

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